El Segunda Aragonesa Lujama Subcampéon de Copa

Llevaba unos días dando vueltas a como terminar la temporada en lo que a crónicas se refería, tras unas semanas ausente. Al ser la última, qué mejor forma de hacerlo que repasando un poco como ha sido nuestro año.

Este grupo, que se creó como se pudo, con tres de aquí, dos de allí, cuatro del otro lado… ha vivido todas las evoluciones y experiencias posibles.

Empezamos la temporada desde casi lo más bajo que se podía, era normal, el equipaje y el viaje a la primera estación, parecía más hecho para ir en Canfranero que en AVE. Pero las anforanas apretaron los puños y se pusieron manos a la obra. Más que apretarlos, cogieron los remos y se nos pusieron buenos brazos, remando y remando para quedarnos cerca de la orilla en muchas ocasiones.

Hemos ido evolucionando en todos los aspectos, como grupo, dentro y fuera de la cancha, como equipo, como Staff, y en nuestra forma de jugar.

La verdad, ha sido un viaje apasionante. Hemos ido a Invernalia, a enfrentarnos a los Caminantes Blancos con Daenerys y sus dragones. Aprendimos a hacer magia con el Truco Final, sin desvelar nuestra preferencia por Robert o Alfred. Viajamos a las costas de Sumatra junto con María Belón para hacer lo imposible. Nos agarramos a la constancia de Desmond y Penny, nos invitaron a bailar varias veces pero nos dejamos los zapatos en casa. Subimos montañas, nos caímos y nos levantamos, fuimos a veladas de boxeo, rompimos el guión y abandonamos el show como Truman. Sufrimos en más de una ocasión las decisiones de Panem y los que mandan, pero gracias a nuestros tributos mantuvimos viva la rebelión, y en ocasiones rompimos las tres reglas que hay que cumplir cuando te regalan un Mogwai. Le cantamos a Pedro, pensado en un mapache. Supimos que en ocasiones, el mejor plan es no tenerlo o inspirarnos en servilletas de barra de bar. Llegamos de una galaxia muy lejana abandonando el miedo que teníamos dentro, ese que nos llevaba al lado oscuro, para demostrar que sí, que otra forma de hacer las cosas era posible. Salimos victoriosas de All Valley, dando y puliendo cera, entendiendo a Clint tras derrotar a Thanos, oh capitán mi capitán… Así ha sido nuestra temporada, una gran y preciosa caja de bombones que nos ha enseñado que tonto es el que dice tonterías y no el que hace cosas distintas.

En lo personal he intentado hacerlo lo mejor posible, recordando a todos mis entrenadores cuando jugaba, lo que me gustaba y lo que no de ellos, y también a otros que he conocido los últimos años, tratando de juntar todo eso y aplicarlo a mi equipo. Sólo tenía dos objetivos, uno innegociable para seguir, y otro laborioso que a pesar de algunas cosas, hemos cumplido con creces.

Poco a poco vamos cumpliendo años, y aunque soy muy joven todavía, los regalos que te hacen ya no los vives como cuando eras un niño, pero entrenar a este equipo, sinceramente ha sido todo un REGALAZO, y de esos que no olvidas. Por vuestro compromiso, por vuestra forma de ser, por vuestra actitud, por alegrarme muchos días, por hacerme sentir que creéis en lo que hacemos y porque el año que viene de nuevo emprenderemos otro viaje juntas.

No me olvido de Mario, imprescindible en el equipo por lo que me aporta y me ayuda, a mi y a las chicas, por su carácter, por aguantar mis audios interminables…, y de las familias y gente que nos ha venido a ver cada semana, siempre apoyando y ayudando, con estadísticas, videos, fotos y sus aplausos.

Y por último, gracias a Sali y Juan Antonio, dos locos del baloncesto que confiaron en mi.

En cuanto a la final… “Hay derrotas que tienen más dignidad que una victoria”.

Nos vemos la próxima temporada.

También te podría gustar...